SANTA MISA SOLEMNE
Domingo de Pentecostés
PRESIDE:
✠ EMMO. SR. MONS. LUIS CARD. RHEA
OBISPO DIOCESANO
SANTA IGLESIA CATEDRAL
Diócesis de la Inmaculada Concepción
Domingo 24 de mayo de 2026
RITOS INICIALES
CANTO DE ENTRADA
El Celebrante:
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
℟. Amén.
La paz esté con todos ustedes.
℟. Y con tu espíritu.
ACTO PENITENCIAL
El Celebrante:
Al comenzar esta celebración eucarística, pidamos a Dios que nos conceda la conversión de nuestros corazones; así obtendremos la reconciliación y se acrecentará nuestra comunión con Dios y con nuestros hermanos.
Pausa de silencio.
todos dicen en común la fórmula de la confesión general:
Yo confieso ante Dios todopoderoso y ante ustedes, hermanos, que he pecado mucho de pensamiento, palabra, obra y omisión. Por mi culpa, por mi culpa, por mí gran culpa. Por eso ruego a santa María, siempre Virgen, a los ángeles, a los santos y a ustedes, hermanos, que intercedan por mí ante Dios, nuestro Señor.
El Celebrante:
Dios todopoderoso tenga misericordia de nosotros, perdone nuestros pecados y nos lleve a la vida eterna.
℟. Amén.
KYRIE
Kyrie, eleison KYRIE, ELEISON
Christe, eleison CHRISTE, ELEISON
Kyrie, eleison KYRIE, ELEISON
GLORIA
ORACIÓN COLECTA
Oh, Dios, que por el misterio de esta fiesta santificas a toda tu Iglesia en medio de los pueblos y de las naciones,
derrama los dones de tu Espíritu
sobre todos los confines de la tierra
y realiza ahora también, en el corazón de tus fieles,
aquellas maravillas que te dignaste hacer en los comienzos de la predicación evangélica.
Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo
que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo,
y es Dios, por los siglos de los siglos.
LITURGIA DE LA PALABRA
PRIMERA LECTURA
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles2, 1-11
Se llenaron todos de Espíritu Santo y empezaron a hablar
Al cumplirse el día de Pentecostés, estaban todos juntos en el mismo lugar. De repente, se produjo desde el cielo un estruendo, como de viento que soplaba fuertemente, y llenó toda la casa donde se encontraban sentados. Vieron aparecer unas lenguas, como llamaradas, que se dividían, posándose encima de cada uno de ellos. Se llenaron todos de Espíritu Santo y empezaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les concedía manifestarse.
Residían entonces en Jerusalén judíos devotos venidos de todos los pueblos que hay bajo el cielo. Al oírse este ruido, acudió la multitud y quedaron desconcertados, porque cada uno los oía hablar en su propia lengua. Estaban todos estupefactos y admirados, diciendo:
«¿No son galileos todos esos que están hablando? Entonces, ¿cómo es que cada uno de nosotros los oímos hablar en nuestra lengua nativa?
Entre nosotros hay partos, medos, elamitas y habitantes de Mesopotamia, de Judea y Capadocia, del Ponto y Asia, de Frigia y Panfilia, de Egipto y de la zona de Libia que limita con Cirene; hay ciudadanos romanos forasteros, tanto judíos como prosélitos; también hay cretenses y árabes; y cada uno los oímos hablar de las grandezas de Dios en nuestra propia lengua».
Palabra de Dios.
℟.Te alabamos Señor.
SALMO RESPONSORIAL (Sal 103, 1ab y 24ac. 29bc-30. 31 y 34)
℟. Envía tu Espíritu, Señor, y repuebla la faz de la tierra.
Bendice, alma mía, al Señor:
¡Dios mío, qué grande eres!
Cuántas son tus obras, Señor;
la tierra está llena de tus criaturas. ℟.
Les retiras el aliento, y expiran
y vuelven a ser polvo;
envías tu espíritu, y los creas,
y repueblas la faz de la tierra. ℟.
Gloria a Dios para siempre,
goce el Señor con sus obras;
que le sea agradable mi poema,
y yo me alegraré con el Señor. ℟.
SEGUNDA LECTURA
Lectura de la primera Carta de San Pablo a los Corintios12, 3b-7. 12-13
Hermanos:
Nadie puede decir: «Jesús es Señor», sino por el Espíritu Santo.
Y hay diversidad de carismas, pero un mismo Espíritu; hay diversidad de ministerios, pero un mismo Señor; y hay diversidad de actuaciones, pero un mismo Dios que obra todo en todos. Pero a cada cual se le otorga la manifestación del Espíritu para el bien común.
Pues, lo mismo que el cuerpo es uno y tiene muchos miembros, y todos los miembros del cuerpo, a pesar de ser muchos, son un solo cuerpo, así es también Cristo.
Pues todos nosotros, judíos y griegos, esclavos y libres, hemos sido bautizados en un mismo Espíritu, para formar un solo cuerpo. Y todos hemos bebido de un solo Espíritu.
Palabra de Dios.
℟.Te alabamos Señor.
Sigue el Aleluya u otro canto determinado por las rúbricas, según lo requiera el tiempo litúrgico.
Secuencia
Ven, Espíritu divino,
manda tu luz desde el cielo.
Padre amoroso del pobre;
don, en tus dones espléndido;
luz que penetra las almas;
fuente del mayor consuelo.
Ven, dulce huésped del alma,
descanso de nuestro esfuerzo,
tregua en el duro trabajo,
brisa en las horas de fuego,
gozo que enjuga las lágrimas
y reconforta en los duelos.
Entra hasta el fondo del alma,
divina luz, y enriquécenos.
Mira el vacío del hombre,
si tú le faltas por dentro;
mira el poder del pecado,
cuando no envías tu aliento.
Riega la tierra en sequía,
sana el corazón enfermo,
lava las manchas, infunde
calor de vida en el hielo,
doma el espíritu indómito,
guía al que tuerce el sendero.
Reparte tus siete dones,
según la fe de tus siervos;
por tu bondad y tu gracia,
dale al esfuerzo su mérito;
salva al que busca salvarse
y danos tu gozo eterno.
ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO
Aleluya, aleluya, aleluya.
Dice el Señor:
Vayan, y hagan que todos los pueblos sean mis discípulos.
Yo estaré siempre con ustedes hasta el fin del mundo.
℟. Aleluya, aleluya, aleluya.
EVANGELIO
Como el Padre me ha enviado, así también os envío yo; recibid el Espíritu Santo
El Señor esté con ustedes.
℟ Y con tu espíritu.
✠ Lectura del Santo Evangelio según San Juan20, 19-23
℟ Gloria a ti, Señor.
Al anochecer de aquel día, el primero de la semana, estaban los discípulos en una casa, con las puertas cerradas por miedo a los judíos. Y en esto entró Jesús, se puso en medio y les dijo:
«Paz a vosotros».
Y, diciendo esto, les enseñó las manos y el costado. Y los discípulos se llenaron de alegría al ver al Señor. Jesús repitió:
«Paz a vosotros. Como el Padre me ha enviado, así también os envío yo».
Y, dicho esto, sopló sobre ellos y les dijo:
«Recibid el Espíritu Santo; a quienes les perdonéis los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengáis, les quedan retenidos».
Palabra del Señor
℟.Gloria a ti, Señor Jesus.
HOMILIA
Momento de silencio para la reflexión personal.
CREDO
OFERTORIO
Inciensa las ofrendas, la cruz y el altar. Después el diácono, u otro ministro, inciensa al Obispo, a los con-celebrantes y al pueblo.
El Obispo:
En el momento de ofrecer el sacrificio de toda la Iglesia, oremos a Dios, Padre todopoderoso.
Todos:
El Señor reciba de tus manos este sacrificio, para alabanza y gloria de su nombre, para nuestro bien y el de toda su santa Iglesia.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Te pedimos, Señor
que, según la promesa de tu Hijo,
el Espíritu Santo nos haga comprender más profundamente
la realidad misteriosa de este sacrificio
y se digne llevarnos al conocimiento pleno
de toda la verdad revelada.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
℟. Amén.
PREFACIO
El misterio de Pentecostés
℣. El Señor esté con ustedes.
℟. Y con tu espíritu.
℣. Levantemos el corazón.
℟. Lo tenemos levantado hacia el Señor.
℣. Demos gracias al Señor, nuestro Dios.
℟. Es justo y necesario.
En verdad es justo y necesario,
es nuestro deber y salvación
darte gracias siempre y en todo lugar,
Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Pues, para llevar a plenitud el Misterio pascual,
enviaste hoy el Espíritu Santo
sobre los que habías adoptado como hijos
por la encarnación de tu Unigénito.
El Espíritu que,
desde el comienzo de la Iglesia naciente,
infundió el conocimiento de Dios en todos los pueblos
y reunió la diversidad de lenguas
en la confesión de una misma fe.
Por eso,
con esta efusión de gozo pascual,
el mundo entero se desborda de alegría,
y también los coros celestiales,
los ángeles y los arcángeles,
cantan el himno de tu gloria
diciendo sin cesar:
SANTO
Santo, Santo, Santo es el Señor,
Dios del Universo.
Llenos están el cielo y la tierra de tu gloria.
Hosanna en el cielo.
Bendito el que viene en nombre del Señor.
Hosanna en el cielo.
PLEGARIA EUCARÍSTICA III
El Celebrante, con las manos extendidas, dice:
Vere Sanctus es, Dómine,
et mérito te laudat omnis a te cóndita creatúra,
quia per Fílium tuum,
Dóminum nostrum Iesum Christum,
Spíritus Sancti operánte virtúte,
vivíficas et sanctíficas univérsa,
et pópulum tibi congregáre non désinis,
ut a solis ortu usque ad occásum
oblátio munda offerátur nómini tuo.
Junta las manos y, manteniéndolas extendidas sobre las ofrendas, dice:
Súpplices ergo te, Dómine, deprecámur, ut hæc múnera, quæ tibi sacránda detúlimus, eódem Spíritu sanctificáre dignéris,
Junta las manos y traza el signo de la cruz sobre el pan y el cáliz conjuntamente, diciendo: ut Corpus et ✠ Sanguis fiant Fílii tui Dómini nostri Iesu Christi, cuius mandáto hæc mystéria celebrámus.
Ipse enim in qua nocte tradebátur
Toma el pan y, sosteniéndolo un poco elevado sobre el altar, prosigue:
accépit panem
et tibi grátias agens benedíxit,
fregit, dedítque discípulis suis, dicens:
ACCÍPITE ET MANDUCÁTE
EX HOC OMNES,
HOC EST ENIM CORPUS MEUM,
QUOD PRO VOBIS TRADÉTUR.
Muestra el pan consagrado al pueblo, lo deposita luego sobre la patena y lo adora haciendo genuflexión.
Después prosigue:
Símili modo, postquam cenátum est,
Toma el cáliz y, sosteniéndolo un poco elevado sobre el altar, prosigue:
accípiens cálicem,
et tibi grátias agens benedíxit,
dedítque discípulis suis, dicens:
ACCÍPITE ET BÍBITE EX EO OMNES
HIC EST ENIM CALIX SÁNGUINIS MEI
NOVI ET ÆTÉRNI TESTAMÉNTI,
QUI PRO VOBIS ET PRO MULTIS EFFUNDÉTUR
IN REMISSIÓNEM PECCATÓRUM.
HOC FÁCITE IN MEAM COMMEMORATIÓNEM.
Muestra el cáliz al pueblo, lo deposita luego sobre el corporal y lo adora haciendo genuflexión.
Luego dice:
Mysterium fidei.
La asamblea:
Después el Celebrante, con las manos extendidas, dice:
Mémores ígitur, Dómine, eiúsdem Fílii tui salutíferæ passiónis necnon mirábilis resurrectiónis et ascensiónis in cælum, sed et præstolántes álterum eius advéntum, offérimus tibi, grátias referéntes, hoc sacrifícium vivum et sanctum.
Réspice, quǽsumus, in oblatiónem Ecclésiæ tuæ et, agnóscens Hóstiam, cuius voluísti immolatióne placári, concéde, ut qui Córpore et Sánguine Fílii tui refícimur, Spíritu eius Sancto repléti, unum corpus et unus spíritus inveniámur in Christo.
C1: Ipse nos tibi perfíciat munus ætérnum, ut cum eléctis tuis hereditátem cónsequi valeámus, in primis cum beatíssima Vírgine, Dei Genetríce, María, cum beato Ioseph, eius Sponso, cum beátis Apóstolis tuis et gloriósis Martýribus et ómnibus Sanctis, quorum intercessióne perpétuo apud te confídimus adiuvári.
C2: Hæc Hóstia nostræ reconciliatiónis profíciat, quaésumus, Dómine, ad totíus mundi pacem atque salútem. Ecclésiam tuam, peregrinántem in terra, in fide et caritáte firmáre dignéris cum fámulo tuo Papa nostro Pius, cum episcopáli órdine et univérso clero et omni pópulo acquisitiónis tuæ.
Votis huius famíliæ, quam tibi astáre voluísti, adésto propítius. Omnes fílios tuos ubíque dispérsos tibi, clemens Pater, miserátus coniúnge.
+ Fratres nostros defúnctos et omnes qui, tibi placéntes, ex hoc sǽculo transiérunt, in regnum tuum benígnus admítte, ubi fore sperámus, ut simul glória tua perénniter satiémur,
Junta las manos.
La asamblea:
AMEN , AMEN , AMEN
RITO DE COMUNIÓN
El celebrante:
La asamblea:
Pater noster, qui es in caelis:
sanctificetur Nomen Tuum;
adveniat Regnum Tuum;
fiat voluntas Tua,
sicut in caelo, et in terra.
Panem nostrum cotidianum da nobis hodie;
et dimitte nobis debita nostra,
sicut et nos dimittimus debitoribus nostris;
et ne nos inducas in tentationem;
sed libera nos a Malo.
El celebrante:
℟. Quia tuum est regnum, et potéstas, et glória in sǽcula.
El celebrante:
℟ Amén.
Pax Dómini sit semper vobíscum.
℟. Et cum spíritu tuo.
El diacono:
Offérte vobis pacem.
AGNUS DEI
El celebrante:
Ecce Agnus Dei, ecce qui tollit peccáta mundi. Beáti qui ad cenam Agni vocáti sunt.
℟. Dómine, non sum dignus, ut intres sub téctum meum, sed tantum dic verbo, et sanábitur ánima mea.
CANTO DE COMUNIÓN
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Oh, Dios, que has comunicado a tu Iglesia
los bienes del cielo,
conserva la gracia que le has dado,
para que el don infuso del Espíritu Santo
sea siempre nuestra fuerza,
y el alimento espiritual
acreciente su fruto para la redención eterna.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
℟ Amén.
RITO DE CONCLUSIÓN
El Obispo, vuelto hacia el pueblo, extendiendo las manos, dice:
El Señor esté con ustedes.
El pueblo responde:
Y con tu espíritu.
Dios, Padre de los astros,
que en el día de hoy iluminó las mentes de sus discípulos derramando sobre ellas el Espíritu Santo, os alegre con sus bendiciones y os llene con los dones del Espíritu consolador.
℟ Amén.
Que el mismo fuego divino,
que de manera admirable se posó sobre los apóstoles,
purifique vuestros corazones de todo pecado
y los ilumine con la efusión de su claridad.
℟ Amén.
Y que el Espíritu que congregó en la confesión de una misma fe a los que el pecado había dividido en diversidad de lenguas
os conceda el don de la perseverancia en esta misma fe,
y así podáis pasar de la esperanza a la plena visión.
℟ Amén.
Y la bendición de Dios todopoderoso,
Padre, Hijo ✠ y Espíritu Santo,
descienda sobre vosotros y os acompañe siempre.
℟ Amén.
Luego el diácono, o el mismo sacerdote, con las manos juntas, vuelto hacia el pueblo, dice:
En el nombre del Señor, podéis ir en paz, aleluya, aleluya.
El pueblo responde:
Demos gracias a Dios, aleluya, aleluya.
Acabado el tiempo de Pascua, se apaga el cirio pascual, que es conveniente colocar en un lugar digno del baptisterio
ANTÍFONA MARIANA
CANTO DE SALIDA