NOMBRAMIENTOS N.º 3/2026 - Párroco Diocesano

 DIÓCESIS DE LA INMACULADA CONCEPCION

NOMBRAMIENTOS N.º 3/2026


 Excmo. Sr. Mons. Luis Rhea

POR GRACIA DE DIOS Y DE LA SANTA SEDE APOSTÓLICA
OBISPO TITULAR PARA LA DIÓCESIS DE 
LA INMACULADA CONCEPCION

NOMBRAMIENTO GENERAL

El ministerio pastoral confiado a los presbíteros exige una dedicación constante al cuidado espiritual del Pueblo de Dios, especialmente en las parroquias, que constituyen la presencia viva de la Iglesia en medio de las comunidades humanas. En ellas se anuncia la Palabra de Dios, se celebran los sagrados misterios y se acompaña a los fieles en su camino de fe.

La parroquia, confiada al cuidado de un pastor propio bajo la autoridad del Obispo diocesano, debe ser un lugar donde la fe sea alimentada, la caridad practicada y la comunión eclesial fortalecida. Por ello corresponde al Obispo proveer prudentemente a la atención pastoral de las parroquias, confiando su cuidado a presbíteros idóneos que, con celo apostólico, conduzcan a los fieles hacia Cristo.

Después de haber orado y considerado atentamente las necesidades pastorales de nuestra Diócesis, y en virtud de la potestad ordinaria que me confiere el Derecho de la Iglesia (cf. CIC cc. 519–522),

DECRETO

Nombrar al
Rev. Pbro. Benjamín Roblero

Párroco de la Parroquia San Francisco ,

con todas las facultades, derechos y obligaciones inherentes a este oficio eclesiástico, para que, como pastor propio de la comunidad parroquial, ejerza el ministerio de enseñar, santificar y regir al Pueblo de Dios que le es confiado.

Cada uno de estos nombramientos tendrá efecto a partir de la fecha de la toma de posesión canónica del oficio respectivo, conforme a las disposiciones del Derecho de la Iglesia y a las normas establecidas por esta Diócesis.

Con el fin de salvaguardar la dignidad del culto divino y la integridad del patrimonio eclesiástico de esta Iglesia particular, queda expresamente prohibida cualquier modificación estructural, demolición, transformación estética o reconfiguración litúrgica de los templos confiados a esta Diócesis sin la previa autorización escrita de la autoridad diocesana competente.

No obstante, se permite intervenir en aquellos casos en que:

• El templo presente signos evidentes de deterioro, daño o actos de vandalismo, que requieran intervención para su adecuada conservación.

• Se trate de construcciones inconclusas o de espacios aún pendientes de terminar dentro del conjunto parroquial.

• Sea necesario realizar obras de mantenimiento, restauración o embellecimiento, con el fin de favorecer el decoro litúrgico, la dignidad del culto divino y la adecuada acogida de los fieles, siempre que tales intervenciones no alteren sustancialmente el diseño, la arquitectura ni el carácter original del templo.

Toda mejora estética deberá responder a criterios de noble sencillez, coherencia litúrgica, respeto por el arte sacro y armonía con la tradición arquitectónica del lugar, evitando todo aquello que resulte impropio del carácter sagrado del templo.

Asimismo, en aquellos casos en que el terreno parroquial disponga de amplios espacios vacíos en su perímetro, se permite la creación de jardines, espacios verdes, parques o senderos, destinados a embellecer el entorno y favorecer el encuentro fraterno de la comunidad cristiana.

No se autoriza, en cambio, la edificación de estructuras estrafalarias, impropias del culto o ajenas al carácter eclesial del lugar, que puedan distorsionar la estética del conjunto o afectar el carácter sagrado del entorno parroquial.

Exhorto al presbítero designado a ejercer su ministerio con espíritu de servicio, configurándose cada día más con Cristo Buen Pastor, para que sea guía prudente de los fieles, dispensador fiel de los misterios de Dios y testigo vivo de la caridad pastoral.

Encomiendo este nuevo servicio a la intercesión de la Santísima Virgen María, Inmaculada Concepción, patrona de nuestra Iglesia particular, para que acompañe y sostenga el ministerio del nuevo párroco y fortalezca la fe del pueblo cristiano.

Dado en la Sede Episcopal de la Diócesis de la Inmaculada Concepción, a los siete días del mes de marzo del Año del Señor dos mil veintiséis.

Bajo el amparo de la Santísima Virgen María,

 Excmo. Sr. Mons. Luis Rhea
OBISPO TITULAR



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