SANTA MISA SOLEMNE
Solemnidad de La Ascensión del Señor
PRESIDE:
✠ EXCMO. SR. MONS. LUIS RHEA
OBISPO DIOCESANO
SANTA IGLESIA CATEDRAL
Diócesis de la Inmaculada Concepción
Domingo 17 de mayo de 2026
RITOS INICIALES
CANTO DE ENTRADA
El Celebrante:
En
el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
℟. Amén.
La paz esté con todos ustedes.
℟. Y con tu espíritu.
ACTO
PENITENCIAL
El Celebrante:
Al comenzar esta
celebración eucarística, pidamos a Dios que nos conceda la conversión de
nuestros corazones; así obtendremos la reconciliación y se acrecentará nuestra
comunión con Dios y con nuestros hermanos.
Pausa
de silencio.
todos
dicen en común la fórmula de la confesión general:
Yo confieso ante
Dios todopoderoso y ante ustedes, hermanos, que he pecado mucho de pensamiento,
palabra, obra y omisión. Por mi culpa, por mi culpa, por mí gran culpa. Por eso
ruego a santa María, siempre Virgen, a los ángeles, a los santos y a ustedes,
hermanos, que intercedan por mí ante Dios, nuestro Señor.
El Celebrante:
Dios todopoderoso
tenga misericordia de nosotros, perdone nuestros pecados y nos lleve a la vida
eterna.
℟. Amén.
KYRIE
Kyrie, eleison KYRIE, ELEISON
Christe, eleison CHRISTE, ELEISON
Kyrie, eleison KYRIE,
ELEISON
GLORIA
ORACIÓN COLECTA
Concédenos, Dios todopoderoso,
darte gracias con santa alegría,
porque en la ascensión de Cristo, tu Hijo,
nuestra humanidad es elevada junto a ti,
ya que él, como cabeza de la Iglesia,
nos ha precedido en la gloria
que nosotros, su cuerpo, esperamos alcanzar.
Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo
que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo,
y es Dios, por los siglos de los siglos.
℟ Amén.
LITURGIA DE LA PALABRA
PRIMERA LECTURA
Lectura de los Hechos de los apóstoles 1, 1-11
Lo vieron elevarse
En mi primer Libro, querido Teófilo, me referí a todo lo que hizo y enseñó Jesús, desde el comienzo, hasta el día en que subió al cielo, después de haber dado, por medio del Espíritu Santo, sus últimas instrucciones a los Apóstoles que había elegido.
Después de su Pasión, Jesús se manifestó a ellos dándoles numerosas pruebas de que vivía, y durante cuarenta días se le apareció y les habló del Reino de Dios.
En una ocasión, mientras estaba comiendo con ellos, les recomendó que no se alejaran de Jerusalén y esperaran la promesa del Padre: «La promesa, les dijo, que Yo les he anunciado. Porque Juan bautizó con agua, pero ustedes serán bautizados en el Espíritu Santo, dentro de pocos días».
Los que estaban reunidos le preguntaron: «Señor, ¿es ahora cuando vas a restaurar el reino de Israel?»
Él les respondió: «No les corresponde a ustedes conocer el tiempo y el momento que el Padre ha establecido con su propia autoridad. Pero recibirán la fuerza del Espíritu Santo que descenderá sobre ustedes, y serán mis testigos en Jerusalén, en toda Judea y Samaría, y hasta los confines de la tierra».
Dicho esto, los Apóstoles lo vieron elevarse, y una nube lo ocultó de la vista de ellos. Como permanecían con la mirada puesta en el cielo mientras Jesús subía, se les aparecieron dos hombres vestidos de blanco, que les dijeron: «Hombres de Galilea, ¿por qué siguen mirando al cielo? Este Jesús que les ha sido quitado y fue elevado al cielo, vendrá de la misma manera que lo han visto partir».
Palabra
de Dios.
℟.Te alabamos Señor.
SALMO RESPONSORIAL (Sal 46, 2-3. 6-9)
℟. El Señor asciende entre aclamaciones.
Aplaudan, todos los pueblos,
aclamen al Señor con gritos de alegría;
porque el Señor, el Altísimo, es temible,
es el soberano de toda la tierra. ℟.
El Señor asciende entre aclamaciones,
asciende al sonido de trompetas.
Canten, canten a nuestro Dios,
canten, canten a nuestro Rey. ℟.
El Señor es el Rey de toda la tierra,
cántenle un hermoso himno.
El Señor reina sobre las naciones
el Señor se sienta en su trono sagrado. ℟.
SEGUNDA LECTURA
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Efeso 1, 17-23
Lo hizo sentar a su derecha en el cielo
Hermanos:
Que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de la gloria, les conceda un espíritu de sabiduría y de revelación que les permita conocerlo verdaderamente. Que Él ilumine sus corazones, para que ustedes puedan valorar la esperanza a la que han sido llamados, los tesoros de gloria que encierra su herencia entre los santos, y la extraordinaria grandeza del poder con que Él obra en nosotros, los creyentes, por la eficacia de su fuerza.
Este es el mismo poder que Dios manifestó en Cristo, cuando lo resucitó de entre los muertos y lo hizo sentar a su derecha en el cielo, elevándolo por encima de todo Principado, Potestad, Poder y Dominación, y de cualquier otra dignidad que pueda mencionarse tanto en este mundo como en el futuro.
Él puso todas las cosas bajo sus pies y lo constituyó, por encima de todo, Cabeza de la Iglesia, que es su Cuerpo y la Plenitud de aquel que llena completamente todas las cosas.
Palabra
de Dios.
℟.Te alabamos Señor.
ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO
Aleluya,
aleluya, aleluya.
Dice el Señor:
Vayan, y hagan que todos los pueblos sean mis discípulos.
Yo estaré siempre con ustedes hasta el fin del mundo.
℟. Aleluya, aleluya, aleluya.
EVANGELIO
El
Señor esté con ustedes.
℟ Y con tu espíritu.
✠
Lectura
del santo Evangelio según san Mateo 28, 16-20
℟ Gloria a ti, Señor.
Después de la resurrección del Señor, los once discípulos fueron a Galilea, a la montaña donde Jesús los había citado. Al verlo, se postraron delante de Él; sin embargo, algunos todavía dudaron.
Acercándose, Jesús les dijo: «Yo he recibido todo poder en el cielo y en la tierra. Vayan, y hagan que todos los pueblos sean mis discípulos, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, y enseñándoles a cumplir todo lo que Yo les he mandado. Y Yo estaré siempre con ustedes todos los días hasta el fin del mundo».
Palabra
del Señor
℟.Gloria a ti, Señor Jesus.
HOMILIA
Momento
de silencio para la reflexión personal.
CREDO
OFERTORIO
Inciensa las ofrendas, la cruz y el altar. Después el
diácono, u otro ministro, inciensa al Obispo, a los
con-celebrantes y al pueblo.
El Obispo:
En
el momento de ofrecer el sacrificio de toda la Iglesia, oremos a Dios,
Padre todopoderoso.
Todos:
El Señor
reciba de tus manos este sacrificio, para alabanza y gloria de su nombre, para nuestro bien y el de
toda su santa Iglesia.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
℟ Amén.
PREFACIO
I de los Apóstoles
℣. El Señor esté con ustedes.
℟. Y con tu espíritu.
℣. Levantemos el corazón.
℟. Lo tenemos levantado hacia el Señor.
℣. Demos gracias al Señor, nuestro Dios.
℟. Es justo y necesario.
En verdad es justo y necesario,
es nuestro deber y salvación
darte gracias siempre y en todo lugar,
Señor, Padre santo,
Dios todopoderoso y eterno:
Porque el Señor Jesús, Rey de la gloria,
triunfador del pecado y de la muerte,
ante la admiración de los ángeles
ascendió (hoy) a lo más alto de los cielos,
como Mediador entre Dios y los hombres,
Juez del mundo y Señor de los espíritus celestiales.
No lo hizo para apartarse
de la pequeñez de nuestra condición humana
sino para que lo segamos confiadamente como miembros suyos,
al lugar donde nos precedió él,
cabeza y principio de todos nosotros.
Por eso, con esta efusión del gozo pascual,
el mundo entero está llamado a la alegría
junto con los ángeles y los arcángeles
que cantan un himno a tu gloria, diciendo sin cesar:
SANTO
Santo, Santo, Santo es el Señor,
Dios del Universo.
Llenos están el cielo y la tierra de tu gloria.
Hosanna en el cielo.
Bendito el que viene en nombre del Señor.
Hosanna en el cielo.
PLEGARIA EUCARÍSTICA III
El Celebrante, con las manos extendidas, dice:
Vere
Sanctus es, Dómine,
et
mérito te laudat omnis a te cóndita creatúra,
quia
per Fílium tuum,
Dóminum
nostrum Iesum Christum,
Spíritus
Sancti operánte virtúte,
vivíficas
et sanctíficas univérsa,
et
pópulum tibi congregáre non désinis,
ut
a solis ortu usque ad occásum
oblátio
munda offerátur nómini tuo.
Junta las manos y, manteniéndolas extendidas sobre las ofrendas,
dice:
Súpplices ergo te, Dómine, deprecámur, ut hæc múnera, quæ tibi sacránda detúlimus, eódem Spíritu sanctificáre dignéris,
Junta las manos y traza el signo de la cruz sobre el pan y el cáliz conjuntamente, diciendo: ut Corpus et ✠ Sanguis fiant Fílii tui Dómini nostri Iesu Christi, cuius mandáto hæc mystéria celebrámus.
Ipse enim in qua nocte tradebátur
Toma el pan y, sosteniéndolo un poco elevado sobre el altar,
prosigue:
accépit
panem
et
tibi grátias agens benedíxit,
fregit,
dedítque discípulis suis, dicens:
ACCÍPITE
ET MANDUCÁTE
EX
HOC OMNES,
HOC
EST ENIM CORPUS MEUM,
QUOD PRO VOBIS TRADÉTUR.
Muestra el pan consagrado al pueblo, lo deposita luego sobre la patena y lo adora haciendo genuflexión.
Después prosigue:
Símili modo, postquam cenátum est,
Toma el cáliz y, sosteniéndolo un poco elevado sobre el altar, prosigue:
accípiens
cálicem,
et
tibi grátias agens benedíxit,
dedítque discípulis suis, dicens:
ACCÍPITE
ET BÍBITE EX EO OMNES
HIC
EST ENIM CALIX SÁNGUINIS MEI
NOVI
ET ÆTÉRNI TESTAMÉNTI,
QUI
PRO VOBIS ET PRO MULTIS EFFUNDÉTUR
IN
REMISSIÓNEM PECCATÓRUM.
HOC FÁCITE IN MEAM COMMEMORATIÓNEM.
Muestra el cáliz al pueblo, lo deposita luego sobre el corporal y lo adora haciendo genuflexión.
Luego dice:
Mysterium fidei.
La asamblea:
Después el Celebrante, con las manos extendidas, dice:
Mémores ígitur, Dómine, eiúsdem Fílii tui salutíferæ passiónis necnon mirábilis resurrectiónis et ascensiónis in cælum, sed et præstolántes álterum eius advéntum, offérimus tibi, grátias referéntes, hoc sacrifícium vivum et sanctum.
Réspice, quǽsumus, in oblatiónem Ecclésiæ tuæ et, agnóscens Hóstiam, cuius voluísti immolatióne placári, concéde, ut qui Córpore et Sánguine Fílii tui refícimur, Spíritu eius Sancto repléti, unum corpus et unus spíritus inveniámur in Christo.
C1: Ipse nos tibi perfíciat munus ætérnum, ut cum eléctis tuis hereditátem cónsequi valeámus, in primis cum beatíssima Vírgine, Dei Genetríce, María, cum beato Ioseph, eius Sponso, cum beátis Apóstolis tuis et gloriósis Martýribus et ómnibus Sanctis, quorum intercessióne perpétuo apud te confídimus adiuvári.
C2: Hæc Hóstia nostræ reconciliatiónis profíciat, quaésumus, Dómine, ad totíus mundi pacem atque salútem. Ecclésiam tuam, peregrinántem in terra, in fide et caritáte firmáre dignéris cum fámulo tuo Papa nostro Pius, cum episcopáli órdine et univérso clero et omni pópulo acquisitiónis tuæ.
Votis huius famíliæ, quam tibi astáre voluísti, adésto propítius. Omnes fílios tuos ubíque dispérsos tibi, clemens Pater, miserátus coniúnge.
+ Fratres
nostros defúnctos et omnes qui, tibi placéntes, ex hoc sǽculo transiérunt, in
regnum tuum benígnus admítte, ubi fore sperámus, ut simul glória tua perénniter
satiémur,
Junta las manos.
La asamblea:
AMEN , AMEN , AMEN
RITO
DE COMUNIÓN
El celebrante:
La asamblea:
Pater noster, qui es in caelis:
sanctificetur Nomen Tuum;
adveniat Regnum Tuum;
fiat voluntas Tua,
sicut in caelo, et in terra.
Panem nostrum cotidianum da nobis hodie;
et dimitte nobis debita nostra,
sicut et nos dimittimus debitoribus nostris;
et ne nos inducas in tentationem;
sed libera nos a Malo.
El celebrante:
℟. Quia tuum est regnum, et potéstas, et glória in sǽcula.
El celebrante:
℟ Amén.
Pax Dómini sit
semper vobíscum.
℟. Et cum spíritu tuo.
El diacono:
Offérte vobis pacem.
AGNUS DEI
El celebrante:
Ecce
Agnus Dei, ecce qui tollit peccáta mundi. Beáti qui ad cenam Agni vocáti sunt.
℟. Dómine, non sum dignus, ut intres sub
téctum meum, sed tantum dic verbo, et sanábitur ánima mea.
CANTO DE COMUNIÓN
ORACIÓN DESPUÉS
DE LA COMUNIÓN
Los dones que hemos recibido de tu altar, Señor,
enciendan nuestros corazones con el deseo de la patria celestial,
para que, siguiendo las huellas de nuestro Salvador,
aspiremos a la meta donde él nos precedió.
Que vive y reina por los siglos de los siglos.
℟ Amén.
RITO DE
CONCLUSIÓN
El Obispo, vuelto hacia el pueblo, extendiendo las manos, dice:
El Señor esté con ustedes.
El pueblo responde:
Y con tu espíritu.
Dios todopoderoso los bendiga en este día en que su Hijo subió al cielo y les abrió la entrada de la gloria para llegar a estar junto a él.
℟ Amén.
Cristo, que se apareció a sus discípulos después de su Resurrección, se manifieste también a ustedes lleno de misericordia, cuando venga para el juicio final.
℟ Amén.
Y al proclamarlo glorioso junto al Padre, les conceda la alegría de experimentar que permanece con ustedes hasta el fin del mundo, como lo ha prometido.
℟ Amén.
Y a todos ustedes,
que están aquí reunidos, los
bendiga Dios todopoderoso, Padre,
+ Hijo, + y Espíritu + Santo,
℟ Amén.
Luego el diácono,
o el mismo sacerdote, con las
manos juntas, vuelto hacia el pueblo, dice:
En el nombre del Señor, pueden ir en paz.
El pueblo responde:
Demos gracias
a Dios.
ANTÍFONA
MARIANA
CANTO
DE SALIDA